6 de julio de 2010

Checoeslovaquia's

Dijiste que me llamaste porque tenías frío y yo sólo pensaba en que todo esto me estaba dando frío a mí. Preguntaste si había un mal sabor y yo estaba pensando, en ese mismo justo preciso instante, que esto era lo más rico que había probado. Que hay cosas que uno no puede decir con las palabras y que yo eso lo hago con los dedos, las yemas sobre cubos plásticos deletreados, tal como ahora. Tú con otro botón. Esa segunda vez, saliendo del departamento en el Este de la ciudad. Un viento helado y el color del cielo tal como me gusta, cuando torna las hojas otoñales de un amarillo fosforescente. Y yo salí y vi por la ventana, me detuve un par de segundos mirando hacia ese estacionamiento, el árbol, la calle de enfrente, y acto seguido, botón.

3 opinólogos:

Matías dijo...

Hey...
hace rato que leo tu blog, pero desde el google reader ya no entraba hacia rato.

sólo pasaba a saludar.

Saludos del sur

Arquitextista dijo...

Es
tan recurrente el hecho de
nombrar "departamento" para mí.

Y aunque tengo ene respuestas enumerativas y descriptivas posibles, siento que, en este momento lo más adecuado es
dormir un poco.

Hasta entonces.

Mapapo dijo...

qué preciso y evocador
Buen texto

Saludos!

@elmundodepax